martes, 20 de julio de 2010

John Fante: Pregúntale al polvo

No vengas en seguida, Camila; deja que esté un rato solo para acostumbrarme a este insólito entusiasmo; permíteme estar solo mientras viajo con la cabeza por el encanto infinito de tu gloria radiante; déjame solo un ratito nada más para desear y soñar con los ojos bien abiertos.

sábado, 17 de julio de 2010

Robert Musil: Tes mujeres, Tonka

A menudo esto se convertía en sueños –o tal vez en un principio lo hubieran sido–, sobre cuyo pálido mundo de sombras él se levantaba cuando quedaba libre del peso de su trabajo, como si fuera para avisarle que este trabajo no era su vida auténtica.

martes, 6 de julio de 2010

Sandor Marai: La amante de Bolzano

Como si fuera la única situación natural y razonable en la vida humana, como si no se pudiese comprender por qué hasta entonces habían hecho otras cosas, por qué habían vivido otras situaciones, como si hubieran estado preparándose para ese instante durante mucho tiempo, con toda su voluntad, con todo su deseo, en la vigilia y en el sueño.

sábado, 3 de julio de 2010

jueves, 24 de junio de 2010

George Perec: Las cosas

Soñaban con abandonar su trabajo, dejarlo todo, partir a la aventura. Soñaban con volver a empezar de cero, con comenzarlo todo otra vez sobre bases nuevas. Soñaban con rupturas y despedidas.

lunes, 21 de junio de 2010

Albert Camus: La peste

[...] lo miró con los ojos inexpresivos como si estuviese todavía en las regiones del sueño.

viernes, 11 de junio de 2010

Charles Dickens: David Copperfield

¡Ojalá tu rostro esté así presente cuando llegue el verdadero fin de mi vida! ¡Quiera Dios que cuando la realidad se desvanezca ante mis ojos como som bras, lo encuentre todavía a mi lado, señalándome el cielo!

jueves, 3 de junio de 2010

domingo, 30 de mayo de 2010

Henry Miller: Trópico de Capricornio

Cuento esos episodios breve y apresuradamente a medida que me vienen a la cabeza; mi memoria rebosa con millares de detalles semejantes, multitud de caras, gestos, relatos, confesiones, entrelazados y tejidos [...], un monstruoso edificio de sueños construido por entero con realidad y que, sin embargo, no es realidad, sino sólo el recipiente que contiene el misterio del ser humano.

Juan Carlos Onetti: Los adioses

Antes de avanzar, pensó, volvió a descubrir, que el pasado no vale más que un sueño ajeno.

miércoles, 26 de mayo de 2010

John Cheever: Una visión del mundo

Pero en ese momento agradecía a mi esposa lo que acababa de decir, su afirmación de que los aspectos externos de su vida tenían carácter de sueño.

lunes, 24 de mayo de 2010

Henry Miller: Trópico de Capricornio

Estando allí parado, en trance, recordé de repente un sueño que había tenido una y otra vez, que todavía sueño de vez en cuando y que espero soñar mientras viva. Como todos los sueños, lo extraordinario es la viveza de la realidad, el hecho de que uno está en la realidad y no soñando.

sábado, 22 de mayo de 2010

Henry Miller: Trópico de Cáncer

cuando habíamos caminado uno al lado del otro por aquellas calles sórdidas y sucias tan saturadas ahora con mi sueño y mi anhelo, ella no había observado nada, no había sentido nada: eran como cualesquiera otras calles para ella, un poco más sórdidas tal vez, y nada más. No recordaría que en cierta esquina yo me había detenido para recoger su horquilla [...]

viernes, 21 de mayo de 2010

Henry Miller: Trópico de Cáncer

De repente, veo frente a mí una raja oscura y peluda, abierta en una bola de billar brillante y bruñida; las piernas me atenazan como unas tijeras. Una mirada a esa herida oscura y abierta y se me abre una profunda fisura en el cerebro: todas las imágenes y recuerdos que se habían clasificado, rotulado, documentado, archivado, sellado y estampado laboriosa o distraídamente brotan desordenadamente como hormigas que salen de una grieta en la acera; el mundo cesa de girar, el tiempo se detiene, el propio nexo de mis sueños se rompe y se disuelve y mis tripas se derraman en un gran torrente esquizofrénico, evacuación que me deja frente a frente con lo Absoluto. Vuelvo a ver las grandes matronas tumbadas de Picasso, con los senos cubiertos de arañas, y su leyenda profundamente oculta en el laberinto. Y a Molly Bloom tumbada en un colchón sucio para la eternidad. En la puerta del retrete, pichas dibujadas con tiza roja y la madona entonando la melodía del infortunio. Oigo una risa salvaje, histérica, una habitación llena de tétano, y el cuerpo que era negro resplandece como el fósforo. Risa salvaje, salvaje, completamente incontenible, y esa raja riéndose a través de mí también, riéndose a través de las patillas musgosas, una risa que arruga la brillante y bruñida superficie de la bola de billar.

viernes, 14 de mayo de 2010

Réjean Ducharme: El valle de los avasallados.

A ti la dama, la audaz melancolía, que con grito solitario hiendes mis carnes ofreciéndolas al tedio. Tú, que atormentas mis noches cuando no sé qué camino de mi vida tomar... te he pagado cien veces mi deuda. De las brasas del ensueño sólo me quedan las cenizas de la mentira, que tú misma, me habías obligado a oír. Y la blanca plenitud, no era como el viejo interludio y sí, una morena de finos tobillos que me clavó la pena de un pecho punzante en el que creí, y que no me dejó más que el remordimiento de haber visto nacer la luz sobre mi soledad.

L'avalée des avalés.

martes, 11 de mayo de 2010

Gastón Baquero: Palabras escritas en la arena por un inocente

Yo soy un inocente y he venido a la orilla del mar,
Del sueño al sueño, a la verdad, vacío, navegando el sueño.

miércoles, 21 de abril de 2010

Franz Kafka: Un artista del trapecio

Alarmado, creyó ver en aquel sueño, aparentemente tranquilo, en que habían terminado los lloros, comenzar a dibujarse la primera arruga en la lisa frente infantil del artista del trapecio.

lunes, 19 de abril de 2010

Jorge Luis Borges: O. C., IV, 410

Todos los sucesos de nuestra vida, por aciagos que sean, son invenciones puras de nuestro yo como las desdichas de un sueño.

jueves, 15 de abril de 2010

miércoles, 14 de abril de 2010

Héctor Rojas Herazo: La casa entre los robles

Fundido con el mar, la muerte, el sueño,
purgas en lo que fuiste, quieres pena,
regresas al aroma de un miércoles, al sigilo
de tus desnudos pies en una alcoba.
Recordando un recuerdo, te preguntas
por lo que pudo ser y lo que ha sido.